A propósito de fotos, por Daniel Cruz

A PROPÓSITO DE FOTOS

Por Daniel Cruz
Periodista y abogadodaniel

(A Odalix Rosado y Franciso Fortunato, y en ellos a todos los buenos fotógrafos que hay y hadado nuestro país)

Muchos de nuestros relacionados, y relacionados de estos que no son contactos nuestros,hacen un gran aporte compartiendo fotos de la más variada naturaleza. Sin esa iniciativa nos perderíamos de no pocas cosas interesantes. Es, en verdad, una disposición que debemos no solo celebrar sino estimular por lo beneficiosa.Se trata de una buena práctica a la que, sin embargo, le veo el inconveniente de que casi nadie identifica al autor o a la fuente de donde toma o recibe las fotos.Hay fotografías a las que se les debe dispensar el tratamiento que se les da a las canciones, las novelas, los cuentos, las poesías, los cuadros, las esculturas: Debemos decir el nombre desu autor; otras, en cambio, pasarían muy bien sin este requisito. Entre estas últimas tenemos,por ejemplo, las fotos familiares o las que son tan conocidas que la identificación de su autorse hace innecesaria porque nunca nos la atribuirían a nosotros, como es el caso de la célebre foto del Che.che

Por ser recientes, en las redes sociales se carece de muchas normas y prácticas sanas que tendrán que suplirse con experiencias de otros medios, como casi siempre acontece en la vida social y la individual: se aprovecha lo que está a disposición, lo que está al alcance. En este caso, pensamos en los periódicos y la televisión. Los periódicos cuando publican una foto queno es propia, dicen “De fuente externa”, “Cortesía de Fulano de tal”; y si la foto no es reciente, dicen “De archivo”. De igual modo se procede en la televisión. Algo parecido debe de hacerse en las redes sociales con esas fotos trabajadas con propósito estético, lo que las convierte en arte, o las que recogen personajes contemporáneos o situaciones históricas y políticas de relevancia.

¿Significa eso que si no conocemos el autor de una foto no podemos compartirla, copiarla? De ninguna manera. Simplemente podría escribirse eso, que se desconoce el autor de la foto yque se agradecería al que pueda suministrar esa información.

La importancia de lo que planteamos radica en que cuando copio y comparto una foto sin decirel nombre del autor o sin el señalamiento mencionado o alguno parecido, es probable que la foto pase como de mi autoría, del mismo modo en que el periódico pasaría como autor de las que publique sin el señalamiento que mencioné más arriba.

La práctica que sugerimos podría ser útil hasta para descargarnos de responsabilidad legal.Aquí viene al caso recordar la situación que se presentó con una manipulación hecha a unafoto por la Conferencia del Episcopado Dominicano de la que se eliminó al exnuncio polacoacusado de pederastia, Józef Wesolowski, y se incluyó a otros obispos que no figuraban en ella. 3ad3e567-1e91-42aa-b0f6-295c71ab731f

La situación no tuvo consecuencia porque la Conferencia del Episcopado Dominicano admitió que era la responsable del tratamiento que se le hizo a la foto; pero de no haber sido así, de seguro que los lectores que vieron la foto en el periódico podrían haber pensado que la manipulación la hizo el diario.

En la inquietud que acabamos de exponer no nos anima el propósito de limitar la libertad de nadie. De ninguna manera. Queremos que nuestros relacionados y los suyos que todavía no son nuestros sigan compartiendo las fotos que consideren será de nuestro agrado. Queremos eso, pero también queremos hacer justicia al autor de un producto que nos gusta mucho, como es la fotografía, y al que se le ha mantenido en el más oscuro anonimato.

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