Pastor evangélico denuncia irregularidades en manejos de fondos en Concilios

Por Samuel Santana
Pastor Evangélico
24_big

SANTO DOMINGO.- De todas las organizaciones e instituciones sin fines de lucro, es en las iglesias y en los concilios evangélicos donde se comete la mayor injusticia social que pueda producirse en un país.
Tanto los pastores como cierto personal de trabajo entregan todos sus años de utilidad productiva (capacidad física, intelectual, profesional, energía y tiempo) a estas instituciones pero al final de la jornada, cuando ya no pueden más, entonces los sacan de sus puestos dejándolos desprovistos de sustentos y, sobre todo, de medicina y cuidado médico. La situación se hace peor si tampoco lograron adquirir un techo.
Pero esta tétrica situación se produce por una de dos razones.
Por ignorancia o de forma mal intencionada.
Uno preferiría que la causa fuera lo primero.
Sin embargo, cuando se analiza la situación bien de cerca, uno no puede más que llegar a la conclusión de que hay una mala fe.
Es cierto que las iglesias y los concilios son instituciones sin fines de lucro.
Sin embargo, para su funcionamiento requieren obligatoriamente de personas que ofrecen su fuerza de trabajo, capacidad y tiempo y hay que pagarles por esto.
Cuando usted analiza el presupuesto de una de estas organizaciones notarà que es sumamente elevado el porcentaje que se destina solo a pagos de personal.
Los concilios y las iglesias han creado una clasificación y unos conceptos para distorsionar lo que es la relación patrón-trabajador, patrón-obrero, patrón-empleado.
¿Cómo lo hacen?
Lo hacen a través de una supuesta clasificación en el concepto de pago.
Estos conceptos son “salario”, “asignación” y “sueldo”.
Entonces un pastor, obrero ministerial o ejecutivo no recibe un salario ni un sueldo, sino una “asignación”.
Entiéndase, esta clasificación no existe en las leyes laborales ni dentro de las instituciones del Estado, es una invención de los concilios.
A raíz de una investigación realizada al respecto, esta fueron las definiciones y conceptos que logré conseguir:
“El salario, la asignación y el sueldo tienen que ver con el pago a un trabajador o un jubilado y siguen siendo pago, pero de diferente forma y aquí voy con los significado: Sueldo: es el pago periódico, la cantidad económica que el empleador paga cada determinado tiempo a su empleado y que es acordado por ambas partes.
“Esta cantidad en principio es siempre la misma, es una cantidad fija de dinero independiente de que tenga días festivos o que no se trabaje.
“Asignación: Es la medida de la seguridad social a través de jubilaciones mínimas, de pensiones no contributivas.
“Decisión por la cual se determina que una cosa le corresponde a una persona.
La cantidad de dinero que se le da a una institución o departamento de manera periódica.
“Salario: Es la cantidad económica que el trabajador recibe en contraprestación de sus servicios con base a día o por hora.
Es decir, que el salario se fija por unidad de tiempo.
“Cuando una persona trabaja por hora o por día tiene un salario; no un sueldo.
En cuanto a los concilios, si el dinero se entrega a la iglesia o institución, este está libre de impuestos y responsabilidades, pero si es dado al pastor, entonces él tiene que pagar impuesto como cualquier ciudadano común y corriente
“¿Cómo se hace?
“Todo fondo que se dé a una institución sin fines de lucro esta exento al pago de impuesto, solo en caso de mercancía enviada, por aduana, que estará sujeta a un 3%, por la entrada.
“Las instituciones del Estado que reciben las contribuciones de los trabajadores y empleados proporcionan unas planillas para que se hagan los reportes trimestrales o anuales.”
Como se aprecia, hay una gran distorsión de los conceptos.
Lo que es sin fines de lucro es la naturaleza de una institución, pero esto no tiene nada que ver con los servicios que requiere y utiliza del personal que ejecuta el trabajo.
Los únicos que no deberían tener un sueldo o un salario serían los miembros que componen la junta o el comité ejecutivo de dicha organización. (En la practica estos tienen todos un sueldo fijo mensual, en ciertos casos compitiendo con el de cualquier ministro del Estado, con la diferencia de que al ministro de Estado le descuentan, mientras que a los siervos de Dios les sale limpio-casa, telefono, vehìculo, combustible…-).
Se entiende que estos lo que deben recibir es una asignación para sus gastos representativos o de ejecución de los trabajos: pago de comida, de viajes, uso de instrumentos, papeles, lapiceros, etc, etc. Pero no un salario o sueldo.
En una iglesia un pastor lo que recibe es un sueldo.
Por lo tanto, él debe pagar impuesto al Estado y debe, también, la iglesia donde ofrece sus servicios registrarlo en el sistema de seguridad social.
Esto implicaría que a él se le descontara la parte de su sueldo que debe aportar y la iglesia, si no el concilio, aportar el otro casi ocho por ciento.
La falta de esta previsión es lo que lleva a que el Estado pierda dinero, pero, al mismo tiempo, se le haga daño al trabajador de Dios.
En la practica los concilios lo que hacen es que el presupuesto que reciben por diferentes conceptos lo reparten entre departamentos y ministerios. Pero entonces los que dirigen esos departamentos y ministerios ejercen la dirección de los mismos invirtiendo tiempo, capacidad y cobrando mensualmente un valor fijo (sueldo).
Se da perfectamente la relación patrón-trabajador, patrón-empleado, patrón-obrero.
Ante todo esto es notable la ignorancia que hay entre los mismos pastores y en las autoridades encargadas de supervisar todas las fuentes que deben aportar a las arcas del Estado.

Comparte en tus redes

FacebookTwitterGooglePinterest


,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *