SANTO DOMINGO.- La gente lo apodó “El Metálico”, por la indumentaria estrafalaria y rara que usaba el hombre al que se le atribuye el asesinato de una madre embarazada y sus tres hijos en la capital.

Víctor Alexander Portalatín Mendoza (“La Greña” o “Chamán Chakra”), de 32 años de edad, luce enormes anillos en sus diez dedos, vistosas pulseras en ambas muñecas, un blin blin llamativo en su pecho, pelo largo y sus orejas traspasadas con extraños aretes que simulan clavos.

Quienes creen en los chakras plantean que el espíritu tiene la capacidad de manifestar una estructura energética de luz que reconecta el cuerpo físico al alma.

A ese hombre se le atribuye haber matado a puñaladas a su pareja Reyna Isabel González, de ahorcar a un menor de 13 años de edad colgándolo en la barra de un closet y también de violar a dos niñas de once y seis años, a quienes luego asesinó, según los informes preliminares del departamento de homicidios de la Policía y de Patología Forense.

La Policía persigue a Portalatín Mendoza para interrogarlo sobre la matanza de esa familia dominicana.

Nadie se enteró del asesinato de esas cuatro personas hasta que la fetidez que salía del interior de la vivienda que ocupaban en el kilómetro ocho de la Carretera Sánchez, inquietó ayer a los vecinos, quienes dieron la voz de alerta a las autoridades.

Allí se presentaron de inmediato los técnicos del 911, agentes de la Dirección General de Investigaciones Criminales (Dicrim) de la Policía Nacional, quienes encontraron una escena propia de un rito satánico, pues la madre estaba desnuda, el niño mayor colgando en el tubo de un closet, mientras que las dos menores en posiciones acomodadas.

Médico forense
La médico forense que levantó los cuerpos, Magdalena Pérez, dijo que la madre recibió numerosas heridas con arma blanca en distintas partes del cuerpo, mientras que en el caso de los menores hay que esperar las investigaciones para determinar la causa de la muerte.

“Las cuatro personas tenían a la hora de ser encontrados alrededor de cuatro días de haber sido asesinados”, precisó Pérez.

Los cuerpos fueron llevados al Inacif, ubicada en el Cementerio Cristo Redentor, donde pasadas las 8:00 de la noche de ayer no se había presentado familiar alguno.

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